
Personalidad y carácter
Yuji tiene un código moral muy claro que guía prácticamente todas sus decisiones: nadie debería morir solo. Esa convicción, aparentemente simple, es el motor de gran parte de la historia y lo que lo diferencia de otros protagonistas del género, que suelen moverse por venganza, ambición o superación personal.
A medida que avanza la serie, ese código choca cada vez con más fuerza contra la crudeza del mundo de los hechiceros, donde la muerte es constante y las decisiones fáciles casi no existen. Esa tensión entre sus principios y la realidad que vive es uno de los hilos emocionales más importantes de Jujutsu Kaisen, y lo que convierte a Yuji en un personaje mucho más complejo de lo que parece en los primeros capítulos.
Historia de Yuji Itadori
Antes de convertirse en hechicero, Yuji era un estudiante de instituto normal, conocido por su fuerza física fuera de lo común y por cuidar a su abuelo hasta su muerte. Todo cambia cuando un grupo de estudiantes de la Escuela de Hechicería, entre ellos Megumi Fushiguro, llega a su instituto buscando un objeto maldito: uno de los veinte dedos de Sukuna.
Para evitar que una maldición se apodere del dedo y cause una masacre, Yuji toma la decisión que define el resto de la serie: se lo traga, convirtiéndose en el recipiente de Sukuna. A partir de ahí es reclutado por Satoru Gojo para entrar en la Escuela Técnica de Hechicería de Tokio, con el objetivo de ir consumiendo el resto de los dedos de Sukuna antes de ser ejecutado, tal y como dictan las normas del mundo de los hechiceros.
Desde ese punto, la historia de Yuji se convierte en un equilibrio constante entre demostrar que sigue siendo humano y controlar la presencia cada vez más activa de la maldición más poderosa jamás conocida dentro de su propio cuerpo.
Su relación con Sukuna
La relación entre Yuji y Sukuna es el eje central de todo el personaje. Sukuna no es solo una maldición que Yuji lleva dentro, es el Rey de las Maldiciones, y su presencia dentro del cuerpo de Yuji le da acceso ocasional a un poder muy superior al de cualquier hechicero normal, aunque a un coste enorme: cada vez que Sukuna toma el control, la vida de las personas cercanas a Yuji corre peligro real.
Esta convivencia forzada plantea una de las preguntas más importantes de la serie: hasta qué punto Yuji sigue siendo dueño de su propio cuerpo y su propio destino. Es una relación de tensión constante que se desarrolla a lo largo de toda la obra y que da forma a algunos de los momentos más importantes de la trama.
Destello Negro
Una de las habilidades por las que más se reconoce a Yuji dentro del combate es el Destello Negro (Black Flash), una técnica extremadamente difícil de ejecutar que consiste en golpear con energía maldita justo en el instante exacto en el que esta se regenera tras un ataque físico. El resultado es un golpe con un daño muchísimo mayor de lo normal.
Lo que hace especial a Yuji en este aspecto es su capacidad para encadenar Destellos Negros consecutivos, algo que prácticamente ningún otro hechicero de la serie logra con la misma frecuencia. Esta habilidad se convierte en una de sus señas de identidad en combate y en uno de los momentos que más entusiasma a los fans cada vez que aparece en el manga o el anime.

